DECLARACIÓN DE LAS ORGANIZACIONES CONVOCANTES AL SEMINARIO LATINOAMERICANO “REPENSANDO UN MODELO DE DESARROLLO RURAL DESDE LA PERSPECTIVA DE LAS ORGANIZACIONES CAMPESINAS”

Las organizaciones que suscriben esta declaración, nos hemos reunido en la Ciudad de Guatemala, los días 26 y 27 de marzo para poner en perspectiva los modelos de desarrollo que se han promovido desde los gobiernos de la región latinoamericana, desde instancias multilaterales, y otros sectores económicos que inciden en la política económica de la región, en contraposición al modelo promovido desde la población del campo.

Hemos llegado a la conclusión de que el nivel de desarrollo de la población del campo está determinado en gran medida, por las siguientes condicionantes:

PROBLEMÁTICA AGRARIA.

La falta de acceso a tierra, sigue siendo uno de los elementos fundamentales que impide el desarrollo de nuestras comunidades rurales. El derecho a tener un desarrollo basado en trabajar la tierra, desde el campesinado, no ha querido reconocerse pese a ser un elemento que garantiza la seguridad y soberanía alimentaria de las familias campesinas.

Este problema se ha venido agravando ante un nuevo impulso de los monocultivos de exportación, desde capitales nacionales y extranjeros, que han ocasionado una mayor reconcentración de la tierra, con fines de explotación a gran escala, y con ello han agudizado la conflictividad agraria.

Por otro lado, el modelo de acceso a tierra promovido desde el Estado, por la vía de mercado, no ha resultado en un mecanismo para facilitar el acceso a los campesinos y campesinas a la tierra. Derivado de esto, en todo el país 139 comunidades enfrentan una deuda agraria que les impide mejorar sus condiciones de vida.

 

DESPOJO DE LOS TERRITORIOS Y DE LOS RECURSOS NATURALES

 

Pese a que existen marcos jurídicos nacionales e internacionales que reconocen las formas ancestrales de propiedad de la tierra, y el derecho a ser consultados sobre todo aquello que afecte a nuestras comunidades, hoy las familias indígenas y campesinas seguimos sufriendo el despojo de sus territorios, se siguen otorgando licencias de exploración y explotación minera, ignorado las más de 60 consultas comunitarias que han rechazado estos proyectos extractivos.

Los monocultivos y la minería contaminan nuestras fuentes de agua, además de afectar nuestro entorno ecológico. En tanto, la construcción de hidroeléctricas es otra forma de despojo de nuestro recurso que inunda las comunidades.

 

ACUERDOS DE LIBRE COMERCIO

 

 

Con la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, se consolidó un modelo que venía impulsándose con anterioridad. Este modelo económico, impuesto en el campo, ha estado determinado por la liberalización arancelaria para la importación de alimentos básicos, y la promoción de la agricultura de exportación. Ambos elementos han incidido para que la economía campesina hoy esté resultando afectada con la reconcentración de la tierra productiva, por parte de los monocultivos de exportación, y distorsionado el mercado de tierras para la siembra alimentaria.

En tanto, la agricultura de exportación no ha sido una respuesta al desarrollo en las comunidades campesinas, puesto que el empleo de la agroexportación solventa solo parcialmente la situación económica de las familias campesinas, situación por la que deben mantener la producción alimentaria, aunque las condiciones para ella sean más difíciles.

ANTE ELLO DEMANDAMOS Y PROPONEMOS:

  1. 1)Solución a la problemática agraria.

El Estado debe estructurar, promover y financiar la existencia de un mecanismo estatal que facilite el acceso de los campesinos y campesinas a la tierra. Y el primer paso debe ser la condonación de la deuda agraria.

Proponemos, para la solución de la conflictividad, la transformación de la Secretaría de Asuntos Agrarios, en una Procuraduría Agraria, y que se creen los Tribunales Agrarios, y un Código Agrario que ayude a normar de manera más justa la conflictividad agraria. Y demandamos una moratoria a los desalojos.

  1. 2)Respeto y reconocimiento de los territorios y los derechos de los pueblos indígenas.

Que se respete y aplique el Convenio 169, y particularmente que se respeten las consultas comunitarias de Buen Fe. Que se reconozcan las formas tradicionales de propiedad de la tierra, y que se detengan los despojos de recursos naturales y territorios de los pueblos indígenas. También la no criminalización de las luchas campesinas.

  1. 3)Revertir los efectos de los tratados comerciales, e impulsar el desarrollo rural integral.

 

Proponemos denunciar el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, por ser lesivo a los intereses nacionales y no aprobar el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea. Se demanda establecer una relación comercial entre los países que considere las grandes asimetrías entre las naciones, y que no vulnere la producción de alimentos básicos ni dañe los medios de vida de la población del campo.

 

Para el impulso del Desarrollo Rural Integral, seguimos insistiendo en la aprobación de la iniciativa de Ley 4084-2009, del Sistema Nacional Desarrollo Rural Integral, la cual incluye las propuestas de los sectores sociales y campesinos.

Pedimos la aprobación de una Ley de fomento a la producción de Granos Básicos y dotar de recursos al Ministerio de Agricultura, en función de la implementación de la Política Nacional de Desarrollo Rural Integral.

RESPALDO A LA MOVILIZACIÓN INDÍGENA, CAMPESINA Y POPULAR

 

Respaldamos la realización de la movilización iniciada el 19 de marzo, en Cobán, y que culmina el día de hoy en la Ciudad Capital. Pedimos que se cumplan las justas demandas de la población que se ha manifestado pacíficamente durante nueve días.