Concebimos la soberanía alimentaria como la capacidad de los Estados de autoabastecerse de los alimentos necesarios para su población, con un sistema productivo sustentable y ambientalmente apropiado que permite a las personas consumidoras disponer de alimentos sanos, nutritivos y culturalmente adecuados; con un nivel de producción que permita al Estado generar y administrar las indispensables reservas alimentarias para prevenir y afrontar casos de crisis. Bajo esta concepción, Guatemala está lejos de lograr esta categoría.

Ver pdf completo