Hace 36 años otro militar era el ilegítimo gobernante. 

HELMER VELASQUEZ

Fuente menor
Conmovidos expresamos nuestra solidaridad y fraternidad con los afectados: familias nobles del Altiplano Occidental. Hace tan solo catorce días, justamente en San Marcos, hacíamos parte de un debate sobre recursos naturales, conflictividad social y territorio, evento organizado por agrupaciones eclesiales de base y ONG. La tónica de los discursos estuvo centrada en señalar lo negativo que la extracción minera ha llevado hacia aquel departamento: daños en viviendas, tensión social, y un oscuro futuro ambiental consecuencia del inexorable envenenamiento de sus aguas subterráneas. Allí escuché esto: de la mina  salen carros blindados que transportan valores, el ojo popular supone que ahí va el oro extraído. Nuestra riqueza. A los Marquenses queda el polvo, el hollín y el cianuro. 

Sigilosa surge la tragedia y esta devela y denuncia: las víctimas son  sectores populares y medios. La “única” institución capaz de sobrellevar la emergencia es el “noble” Ejército nacional, excelente oportunidad para lavarle la cara después de la masacre de Totonicapán, hasta los encuestadores son militares. El Fonapaz y su cuestionado director recuperan la honradez y serán institución garante y ejecutora de la ayuda,  en lugar de desarticular este trebejo institucional, el Presidente y la Vice lo protegen y promueven. Por algo será. Hoy como hace treinta y seis años, durante el terremoto de 1976, otro General era el ilegítimo Presidente de la República. ¿Será este el sino de los guatemaltecos? En San Pedro Sacatepéquez, San Marcos, un exdiputado del FRG –Carlos Bautista, alcalde municipal, afirmó que se necesitan Q700 millones para la reconstrucción. Luego de ejercer en diversas legislaturas, su transparencia y probidad no son garantía. Por su parte la Mina Marlin dejó expuesta la presa de colas. Esta “guarda” el cianuro utilizado por la producción minera, un peligro adicional para la población en caso de sismo. La empresa Montana guarda silencio.

A propósito, ¿cuántos millones de dólares aportará Montana Exploradora para la Reconstrucción de San marcos o consideraremos suficiente su “donación” de regalías  hasta por seis por ciento anual? En su esquina, Gobierno y políticos pretenden sacar provecho de la tragedia: unos van por las probables ganancias de la reconstrucción, otros en campaña política y los milicos lavándose la cara. El terremoto ha develado lo que los sectores populares de San marcos han venido señalando: abandono del Estado, militarización, abuso de empresas mineras y de energía, persecución política de dirigentes populares. Así que por dejar al descubierto el expolio de la riqueza natural y la exclusión de los aldeanos, este terremoto será sindicado de sedición y terrorismo. 

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