Tambores de guerra en contra de las organizaciones sociales.

Helmer Velásquez

Las solicitudes de cárcel para la dirigencia de Codeca y CNOC, que ratificó e hizo público el Cacif, se deben interpretar en su justa dimensión: tambores de guerra en contra de las organizaciones sociales. Estas reivindicaciones vinculadas a acciones u omisiones gubernamentales, relativas a extracción de metales preciados, materiales de construcción, uso del agua, posesión o propiedad agraria, abusos empresariales en costo y calidad de servicio de energía y en embrión: problemas estudiantiles, magisteriales y por costo de vida.

Según la Vicepresidenta de la República, existen a la fecha 1,600 conflictos sociales que el Gobierno no ha logrado desactivar, sus mejores remedios han sido cárcel y Estado de Sitio. Cepo y azotes; la vieja receta de los tiempos coloniales. No se repara que frente al agravio la población no tiene opción. Si no se respetan uso y cuidado del ambiente: se desvían ríos hacia cultivos extensivos –dejando poblaciones enteras sin agua–, se talan bosques para cultivar palma aceitera, se tiran desechos residuales a los ríos. No se pagan salarios decentes, ni siquiera el mínimo. Sí expulsa a comunidades de tierras ancestrales y en los litigios por propiedad o posesión, los jueces  fallan a favor de los potentados. Qué respuesta esperan de los pobres. ¿agradecimientos? ¿Resignación, luto y llanto? No. Nuestra Constitución reconoce sus derechos.

Nadie en su sano juicio agradecerá que lo expulsen de su tierra, que le arrebaten su río, que sus hijos no vayan a la escuela, que por falta de alimento mueran sus recién nacidos, que los hijos que se “logran” padezcan desnutrición crónica. Además si no somos iguales ante la ley. Que –otro– recurso queda, si no ejercer el legítimo derecho de manifestación, resistencia pacífica y desobediencia frente a resoluciones manifiestamente ilegales. Pese a ello la elite empresarial, opta por la confrontación, demanda represión, criminaliza las jornadas sociales. No recoge de la historia sus lecciones. Es elemental: la represión atiza tempestades. El empresariado se equivoca al promover la lucha de clases. La justicia se sustenta en la misma legalidad: Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales y Acuerdo sobre Aspectos Socio Económicos y Situación Agraria, ambos de cumplimiento obligatorio en el país.

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