Seis meses de ¿cambios?:

Balance de las acciones de gobierno

a seguridad ciudadana en entredicho

En la víspera de la toma de posesión, el General Otto Pérez Molina prometía que “en seis meses devolvería la tranquilidad al país”. A seis meses de iniciado su gobierno es fácil confirmar que el plato fuerte de la campaña electoral no ha generado la tranquilidad y seguridad que demandan los pueblos que habitan el territorio nacional.

Es evidente que el clima de inseguridad no ha variado en esencia, y aunque el gobierno afirme que existe una disminución de las tasas de homicidio (17% general y 22% en el caso de las mujeres) en algunos departamentos se han incrementado los actos de violencia y de agresiones contra poblaciones y defensores/as de derechos humanos.

Situación agraria, marcha indígena y campesina y el doble rostro del gobierno

El nuevo gobierno asume el poder con 1,360 conflictos agrarios reconocidos oficialmente como “sin resolver”, un Estado de Alarma –posterior a un Estado de Sitio- en el Petén y las secuelas derivadas de la imposición del Estado de Sitio en el Valle del Polochic.

 

Programas fallidos, clientelares y lentos

El gobierno ha demostrado grandes dificultades para poder arrancar con los programas, prueba de ello han sido las serias complicaciones en la ejecución del programa de fertilizantes desde los procesos de licitación hasta su distribución, que también respondieron a los intereses del partido oficial.

El plan hambre cero contempla atender 166 municipios, en un primer momento 8 municipios a abril 2012 y 33 al mes de junio. Un plan que pretende abordar los determinantes de la desnutrición crónica (estructural) y prevenir y atender el hambre estacional (coyuntural). Cuyo objetivo principal es reducir un 10% la prevalencia de la desnutrición crónica, para el año 2015.

Crisis tributaria, pobre ejecución presupuestaria y recortes a programas sociales

 La Ley de Actualización Tributaria aprobada por el Congreso de la República no soluciona la problemática de las Finanzas Publicas, ya que la brecha entre ingresos y gastos no es cubierta, el presupuesto nacional es pequeño comparado con las necesidades en gasto social que necesita el país, y porque refuerza el sesgo inequitativo de la política fiscal. Además persisten las deficiencias en la gestión del mismo, la falta de instrumentos técnicos para mediar la calidad del gasto y una alta concentración del gasto en la región central del país. 

 

Canasta básica por las nubes y salarios de hambre

En el caso de la Canasta Básica Alimentaría (CBA) al mes de junio 2012 es de Q2,534.00, superior en Q.85.00, con respecto al mes de enero 2012(Q.2,449.00). En lo que respecta a la Canasta Básica Vital (CBV) a dicho mes es de Q4,624.00, aumentando Q154.00 con respecto a enero (Q4,470.00). En ambas situaciones, la compra de los bienes básicos superan el salario mínimo vigente, que es de Q2,318.00 (actividades agrícolas y no agrícolas) y de Q2,151.00 (exportación y maquila). Al comparar la CBA con el salario mínimo agrícola y no agrícola se cubre en un 91.5% y en relación a la CBV apenas cubre un 50%. Con lo cual se demuestra el aumento sostenido del costo de vida de la población guatemalteca.

Incierta reforma política sin agenda legislativa

El sistema político electoral guatemalteco demanda de una reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, por ello es hacia donde deben apuntarse, en primer término, los esfuerzos. La reforma al sistema electoral y político es un paso previo, fundamental, a toda reforma del Estado que implique modificaciones constitucionales.

En síntesis:

A seis meses de toma de posesión del gobierno se observa que su perfil e imagen pública a favor de la seguridad ciudadana, su más importante fuente de legitimidad, constituye uno de los aspectos a partir del cual se puede evaluar su gestión. Tras medio año hay evidencias de que el ofrecimiento de seguridad ciudadana está en duda porque se viene impulsado una serie de acciones que contradicen supuestos logros.

Por otra parte, iniciativas llevadas a cabo por el gobierno central como la reforma fiscal ha sido incapaz de revertir la Política Fiscal vigente y ha puesto en riesgo el financiamiento del Estado para los próximos años. En ese sentido, es preocupante la baja ejecución presupuestaria en carteras tan importantes como la de agricultura, así como en importantes programas sociales, con su correspondiente impacto en los hogares más necesitados del país, enfrentados al creciente incremento del costo de vida.

En este escenario poco alentador, observamos como la clase política representada en el legislativo ha retardado deliberadamente la discusión de muchas iniciativas necesarias para atender algunas de las cuestiones antes mencionadas, en medio de un panorama difuso y poco favorable para la reforma profunda del régimen político vigente. De manera que, nuevamente parece vislumbrarse el viejo dilema de los partidos políticos guatemaltecos: son capaces de ganar procesos electorales, pero incapaces de gobernar.

Guatemala, 13 de julio 2012

 Para mayor información:

Alejandro Aguirre / Boris Cabrera

Coordinador ID/CONGCOOP Coordinador IDEAR/CONGCOOP

Tels. 24310261 y 24320966 Tels. 24310261 y 24320966

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