Democracia y campesinado

Protesta con propuesta: la constante campesina.

HELMER VELASQUEZ

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Allá por 1992, aún en el medio de la persecución militar, se convocó por parte de las organizaciones campesinas y sociales a la realización del Primer Congreso Nacional Campesino. No se trataba, en rigor, de un primer congreso. Ya en la etapa revolucionaria se habría realizado, ese sí, el Primer Congreso Nacional Campesino. 

 

De aquel histórico  Primer Congreso Campesino, a la fecha,  ha corrido tinta, sangre y sudor de las huestes campesinas.  Aquel congreso –1992– demandó acceso a tierra, empleo, y la paz. Propuso la reforma del Instituto Nacional de Transformación Agraria, reconocido ente burocratizado, inoperante y corrupto.

Siguieron a aquellas jornadas. La reivindicación y propuesta sobre el salario mínimo en el campo y una estrategia para enfrentar la crisis del café. Particular importancia tienen los contenidos y movilizaciones campesinas, dirigidos a influenciar los contenidos de los Acuerdos de Paz, especialmente el Acuerdo Socio Económico y Agrario.

Es el movimiento campesino uno de los artífices de la consecución de la Paz en este país.

El segundo Congreso Nacional Campesino fue allá por 1998. Refrenda la capacidad y calidad de propuesta campesina, este contribuye de manera significativa a la concreción del Fondo de Tierras y el impulso del Registro de Información Catastral. Ambas instituciones con falencias en su Ley constitutiva, diseño y desenvolvimiento institucional.

Cuestiones no endilgables al Movimiento Campesino. La creación legislativa de ambas instituciones estuvo alejada de la  propuesta original. Por ejemplo, el impuesto a la tierra ociosa no fue ni siquiera discutido por el Congreso de la República, elemento indispensable para dinamizar el “mercado” de tierras. Las propuestas posteriores, sobre Agricultura Sostenible, Reforma Agraria Integral, la reciente  política de Desarrollo Rural Integral y el ante proyecto de Ley de la materia, certifican la alta vocación democrática del movimiento campesino guatemalteco. Protesta con propuesta: principio que sustenta la historia reciente.

Es la institucionalidad pública, Ejecutivo y Parlamento, la que ha traicionado la democracia y obsecadamente se niega a debatir los planteamientos de los campesinos organizados. 

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