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Sentencia condenatoria contra Ríos Montt: un paso en la lucha contra la impunidad
La Coordinación de ONG y Cooperativas, CONGCOOP, saluda la sentencia condenatoria emitida en contra del general Efraín Ríos Montt , a 80 años de prisión pues consideramos un paso enorme en la lucha contra la impunidad.
Es oportuno el fallo para iniciar el resarcimiento del Estado a las víctimas del genocidio ocurrido en el país, particularmente en contra de la población Ixil. Valoramos la valentía del tribunal Primero A de Mayor Riesgo, presidido por la jueza Jazmín Barrios, por haber afrontado con firmeza los retos y contratiempos que generó el debate.
Esta sentencia condenatoria dignifica a las víctimas del conflicto armado interno la cual esperamos marque el inicio del juzgamiento de los delitos de genocidio y deberes contra la humanidad en Guatemala.
Guatemala 10 de mayo de 2013.0a CONGCOOP_SENTENCIA_RIOS_MONTT_10052013

 

El ilícito se tutela desde los cuarteles.

Helmer Velásquez

El Gobierno está decidido a empeñar su capital político a cambio de “los denarios” de la industria extractiva, particularmente mineral y energética, para el efecto utiliza su principal fortaleza: reprimir la protesta social; echemos un vistazo: en 12 meses cuatro municipios han sido declarados en Estado de Sitio y se han militarizado zonas periféricas. En todos los casos, la justificación está basada en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico; sin embargo, cuando se contabilizan los resultados, los únicos “capos” detenidos resultan ser dirigentes comunitarios. Santa Rosa es emblemático, –aquí– la empresa a cargo del proyecto minero El Escobal, a través de su guardia de seguridad hostiga a los parroquianos. Aunque la acción militar se dirige en contra de los dirigentes del Parlamento Xinca. Los representantes de las víctimas del genocidio ambiental, se transforman en victimarios.

Lo de San Rafael las Flores y aledaños, no solo indigna por la naturaleza misma de la acción: suspender las garantías y derechos constitucionales, sino por lo confuso, demagógico y mentiroso de la justificación de la acción. Tan chusca ha sido esta, que los oficiales a cargo de la “seguridad” estatal han ido modificando la misma, se han contradicho entre ellos, y generalmente se muestran haciendo gala de un cinismo –ya– crónico que riñe con la ética política. Por qué se niega lo obvio, ¿aún les preocupa el qué dirán?, no lo creo. Estamos frente a una declarada persecución sobre la dirigencia comunitaria para defender los dividendos de la nociva industria minera en la zona. Es decir, espurios intereses dinerarios. ¿A quién cree el Gobierno que engaña? Mejor haría en explicar a la ciudadanía, por qué no persigue con el mismo ahínco la tala ilegal de bosques, el saqueo arqueológico, el tránsito ilícito de drogas, la extorsión, el lavado de dinero. O es que con estas “industrias” existe colusión, y la sospecha popular es una realidad: desde los cuarteles se tutelan ilícitos macro.

Gobernar con Estado de Sitio es “hacer política” de cuartelazo, imponer voluntades de bayoneta y bota y no es que no comprendamos la vieja alianza entre milicia y capital, es solamente que lo pensábamos tiempos idos, pero no es así, la diferencia con el “antes” es que ahora se aplican focalizados, igual que los programas sociales. Lejos del bullicio citadino, cercando montañeses o asentamientos populares, sin despertar a los de clase media, total estos prefieren dejar hacer, una vez no se metan con ellos. La democracia en este país continúa de luto. 

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Sin estatura de próceres.

Helmer Velásquez

 

 

 

Prensa, políticos e intelectuales denominaron al pequeño grupo de adláteres de Álvaro Arzú en su periodo presidencial el Club de París, esto hacía referencia a la petulancia de los personajes, lo excluyente del círculo y lo iluminado, que se pretendían. En realidad, aristocracia tropical. Hoy, 17 años después de su gobierno, son obvios los estragos que sus desatinos causaron: empobrecieron aun más al famélico Estado, vendieron a precio de quemazón nuestros mejores activos: Empresas Eléctrica y de Telecomunicaciones, con lo cual privaron al Estado de importantes ingresos no tributarios. 

Este club de pacotilla se dedicó a adelgazar y saquear al Estado, sin mínima vergüenza, se ensañaron con el sector público agrícola. Desmantelaron el MAGA, promovieron la descampesinización del agro; decretaron la transformación del campesino a empresario. Todo esto en obediencia a la banca internacional. Desde su poltrona condenaron al hambre y desnutrición a miles de niños campesinos, incrementaron los indicadores de morbilidad en el campo, echaron del trabajo a millares de guatemaltecos, hombres y mujeres. Mientras ellos acumulaban riqueza a la sombra del Estado, y ajustaban sus ingresos con salarios de burócratas de primera línea. Fue la legislatura encabezada por este club, la que tipificó el delito de Usurpación Agravada y Flagrante, con el ánimo perverso de reprimir con mano dura los movimientos campesinos de reivindicación agraria.

Dentro de otros logros de su periodo, estos perfumados personajes emitieron la Ley de Telecomunicaciones, con el único fin de favorecer la concentración monopólica de frecuencias de transmisión; medida que excluyó de tajo a comunidades y empresarios medios. Es decir, se trata de un círculo de emperifollados personajes, sin ninguna conmiseración por el prójimo, fieles a sus intereses y lejos, muy lejos de ser la reserva moral de este país. Más bien debiesen ser sometidos a juicio por los actos lesivos al patrimonio público cometidos durante su corto periodo de gobierno. En este orden de ideas, su manifiesto 16.04.13 en defensa del genocidio y de su icono Efraín Ríos Montt, no merece más consideración que la expresión de un pequeño círculo social. Sobre los empleados del club que acompañan con su huella digital la firma de los patrones, ya se dijo demasiado como para abundar. Así que señores y señoras, prestar atención a tan triviales argumentos solo es magnificar la corta mirada de quienes desde el gobierno socavaron las bases de la paz que firmaron, traicionaron los derechos humanos y en ilícita asociación encubren el crimen del monseñor Gerardi. Justicia y democracia, semilla de paz.

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Conflictos agrarios, energéticos y extractivos

Departamentos de Alta Verapaz, Quiché y San Marcos.

 

PRólOGO

En marzo de 2013 se cumplirán dos años de los desalojos violentos perpetrados por elementos de la Policía Nacional Civil y el ejército de Guatemala, conducidos por los propietarios del ingenio Chabil Utzaj, en contra de 14 comunidades q’eqchi’es en el Valle del Polochic, Guatemala.

Dos años es mucho tiempo para 769 familias que quedaron a la vera del camino con niños y bebés en brazos, posando donde familiares y vecinos, sin po- sibilidades de encontrar trabajo, sobreviviendo en condiciones cada vez más precarias, sufriendo miedo e inseguridad.

En junio de 2011, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dictó medidas cautelares a favor de estas comunidades, exigiendo al Estado guatemal- teco que garantice la seguridad e integridad física de las personas desalojadas, su alimentación y albergue, e investigue las causas de fondo que dieron origen a la situación vivida. Estas medidas cautelares, hasta la fecha, se han traducido en apenas cuatro bolsas de alimentos que alcanzan cada una solo para dos o tres días, según sea el tamaño de la familia.

En marzo de 2012, campesinos e indígenas, muje- res y hombres se pusieron en marcha recorriendo a pie 200 kilómetros desde Alta Verapaz hasta Ciudad de Guatemala. Solo después de evidenciar la urgen- cia de sus demandas con este enorme sacrificio, las comunidades del Polochic fueron escuchadas por el actual Gobierno y el presidente Pérez Molina perso- nalmente se comprometió a adquirir tierras para el reasentamiento de las primeras 300 familias desalo- jadas antes de que finalizara 2012.

Pero el año 2012 concluyó sin ningún resultado que alivie la desesperada situación de las comunida- des desalojadas. La institución gubernamental encar- gada de aportar la solución definitiva es ahora clau- surada con gravísimos señalamientos de corrupción. Las comunidades del Valle del Polochic, originarias de ese pedazo del territorio q’eqchi’, descendientes de sus posesionarios ancestrales e históricamente despojadas desde 1888 cuando se creó la propiedad privada sobre esas tierras, se sienten engañadas y

discriminadas una vez más y no cesan en repetir que continuarán luchando por la tierra para vivir una vida digna.

Al hacer el recuento de los sufrimientos de esta población despojada, pero también del engaño, el racismo y el abandono por parte del Estado guate- malteco a lo largo de estos dos años desde que ocu- rrieron los desalojos, queremos resaltar el valor del Informe sobre Guatemala que nos ofrece el Grupo de Investigación en Derechos Humanos y Sostenibi- lidad de la Cátedra UNESCO en Sostenibilidad de la Universidad Politécnica de Cataluña en colaboración con Educación para la Acción Crítica.

El trabajo dedicado y minucioso de visitar la zona del conflicto y recabar toda la información pertinen- te, recoger extensas y numerosas entrevistas de los diferentes actores involucrados y realizar los respec- tivos análisis de los casos de los desalojos del Valle del Polochic, así como de la explotación de oro en la mina Marlin en el occidental departamento de San Marcos, a la luz de la legislación nacional pero tam- bién de los instrumentos internacionales con que la Humanidad se ha dotado para garantizar los dere- chos fundamentales de los pueblos y las personas, es una acto de humanidad y de responsabilidad aca- démica.

Saludamos la publicación de sus resultados y la acogemos como una valiosa e importante contribu- ción a la búsqueda de la justicia en Guatemala para las comunidades indígenas que defienden su tierra y su territorio, y a su derecho a vivir en dignidad con- forme a su cultura y sus valores.

Laura Hurtado Paz y Paz Socióloga

Guatemala, enero de 2013

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DERECHOS HUMANOS_INFORME_2011-1-1

 

La promesa le ha sido cumplida.

Helmer Velásquez

Terminaba el 23 de abril del 2013, nuevo Bak’tun, noche fresca, serena, aderezada por la Luna; es verano en la ciudad, de pronto, de manera furtiva, apacible, amorosa, “como ladrón en la noche” el señor Jesucristo le cumplió una vieja promesa, a la entrañable profesora Bertalicia Hernández Antillón, tomada de su mano partió hasta sus jardines. Esta idílica visión de su partida terrena me la compartió doña Berta meses atrás. No me preocupa el fin de mi vida recalcó, porque estoy en paz con Dios; fue una madre pródiga entregándose por entero, al abrigo y alimento de sus siete hijos; fue su trabajo afanoso la vid de la que extrajo el sustento familiar, esto aun en la soledad y la congoja del esposo fallecido. La seño Berta fue una maestra de las de antes, asignada a aldeas otrora remotas e inaccesibles, prodigó las primeras letras a cientos de niños y se constituyó –por añadidura– en la promotora de la salud, la portadora de las buenas nuevas para los aldeanos, la asesora de la autoridad local, la acompañante de los comités pro mejoramiento en sus gestiones, ya en la Gobernación del departamento, ya en la capital, su consejo siempre fue apreciado y requerido. Era la responsable por los actos cívicos y las celebraciones de la independencia. Organizadora por delegación de “la hora” cultural en las festividades patronales. Una Maestra con todas las letras, una mujer que resistió el paso de los tiempos, 88 años erguida, pensando, analizando, hablando de política, atenta a los acontecimientos nacionales, pendiente de los papeles para mantener su exigua jubilación. Su delgada figura en el corredor de su residencia, la hizo parte del paisaje, así la recordará Monterrico, esta fue la última estación de su carrera. Sus viejos alumnos, harán ahora la reverencia con la vista al cielo; deja en el corredor la seño Berta, su ejemplo y sapiencia para las juventudes. Así es, en medio del maremágnum, que vive este país y al que siempre estaba atenta cerró el libro de sus sueños y anhelos. Hasta pronto doña Berta, me legó usted lo mejor de mi vida, a Laura, mi compañera, mi esposa, la madre de mis hijos. Disfrute usted doña Berta de la promesa celestial. Su Biblia permanecerá en el lugar privilegiado que usted siempre le concedió y como siempre, cuando tenga tiempo y ganas pase a vernos y a relatarnos, las parábolas que se constituyeron en el dictado su vida y conciencia. Hasta pronto Maestra.

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