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Ecocidio en el río La Pasión: desastre ecológico y social continúa impune.

Comunidades afectadas por el ecocidio del río La Pasión, exigen justicia.

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Invitación Foro: "Compromisos del Estado guatemalteco y su respuesta frente al Cambio Climático"

 

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Contaminación del Río la Pasión: Tres años de Impunidad- Publicado en elPeriódico el día de hoy

 

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A tres años del ecocidio en el río La Pasión, la impunidad persiste.

Tres años sin reparación de daños ni resarcimiento a las víctimas, exijamos justicia-

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Reforestadora de Palmas S. A.  entorpece averiguación

Para descargar el artículo digital de El Periódico presione aquí

— Helmer Velásquez

 

 

Hace exactamente tres años –mayo y junio– dos mil quince, la sociedad se conmociona: enorme mortandad de peces, daños a la salud de niños y adultos, pérdida campesina de capacidad de sustento. El origen: contaminación del río La Pasión, en Sayaxché, Petén, el fenómeno abarca los ciento cinco kilómetros del río, arrasa fauna y flora. El Ministerio Público abre investigación allana instalaciones agroindustriales; la Jueza Ambiental de Peten ordenó, el cierre temporal de la empresa Reforestadora de Palmas Sociedad anónima, tiene indicios de culpabilidad. Esta resolución que casi le cuesta el empleo. Luego la sala de apelaciones de Petén revoca la orden. La empresa nunca detuvo operaciones, desobedeció orden de Juez. Instituciones, organizaciones sociales y entidades internacionales dirigieron la mirada principal sospechosa: Reforestadora de Palmas de Peten S. A. –REPSA–. La Agencia de Protección Ambiental de EE. UU., –Plaza Pública-17.04.17– señala indubitablemente a la palmera y dice: “dirigía sus desechos líquidos a un canal que conduce al río La Pasión”.

De aquellos días trágicos para acá, la situación continúa exactamente igual: la empresa sospechosa lo sigue siendo y la indagación judicial está detenida. Eficientes leguleyos empresariales y algo de aceite de palma han logrado que el juicio no avance. Incluso el proceso no se lleva en Sayaxché, fue a dar a un Juzgado en Izabal, de muy conocida reputación, por sus artilugios judiciales. La reputación de REPSA, eso sí, ha ido en detrimento: en 2018 se acusa a sus personeros de corrupción relacionada al crédito fiscal. Cargill y otras compradoras internacionales le han cerrado las puertas, por mala gestión empresarial. ¿Y el Ministerio de Ambiente? Como siempre: al margen. Impuso –en su momento– dos multas a esta empresa, no se informó si pagaron o eludieron. Esta entelequia pública, se mantiene al margen del problema ambiental. No sirven para mucho. Situación agravada con el actual Ministro, inepto confeso en la cuestión ambiental y “político” de profesión. Empresas como la señalada viven en su paraíso terrenal. La sociedad local amedrentada por guardias privados y el lamentable crimen del Profesor Roberto Lima Choc, hacen de su voz un susurro.

Los pescadores y comunidad local, no tienen duda: REPSA es responsable del ecocidio. La Usac señaló uso de Malation, Naciones Unidas Guatemala, endilgó falta de prácticas ambientales y pérdida del sustento campesino. Perdieron la tierra que concentró la empresa y sus aguas gravemente contaminadas. La justicia aún “averigua” qué pasó. Los empresarios duermen tranquilos bajo “eterna” presunción de inocencia. El campesinado incuba resistencias.

Frente a la incapacidad del Gobierno de la República para garantizar bien común y seguridad ciudadana, sicarios al servicio de poderes empresariales o de capos nacionales y locales, campean con total impunidad reprimiendo a dirigentes campesinos, comunitarios y autoridades indígenas, ESTE ES EL CASO DEL ATENTADO contra RAMON CHOC SACRAB, Autoridad ancestral de Alta Verapaz, acaecido el día de hoy, sobre quien pesaban graves amenazas contra su vida; por su defensa incansable de la tierra y los bienes naturales. Sobre las amenazas a su vida, tenían conocimiento las autoridades de seguridad y justicia, quienes nunca hicieron esfuerzo alguno por garantizar su seguridad personal.

Así mientras las más altas autoridades del Organismo Ejecutivo, están dedicados a increpar a otros por sus propios errores y su falta de capacidad política. Mientras los diputados señalados de corruptela agreden a los agentes de la justicia. La sociedad percibe, una ausencia de conducción política del Estado. No hay gobierno serio en este país y es absolutamente perceptible que tanto Ejecutivo como Parlamento, promueven un clima de odio en contra de los Movimiento Sociales y dirigentes democráticos. Esta situación de vacío de poder y gobierno inepto, está siendo aprovechada por la mano criminal que se ensaña en contra del Movimiento Campesino, sin más “razón” que la defensa de intereses espurios de pequeñas y grandes mafias acaparadoras de los bienes naturales en este país.

Al condenar este nuevo atentado criminal, demandamos de la sociedad el fortalecimiento de nuestros lazos de solidaridad, resistencia y denuncia, en contra de la ineptitud y el odio. Debemos actuar de inmediato para frenar esta ola de criminalidad política que empieza a crecer y puede arrastrarnos a un clima de violencia política, incentivado por huestes conservadoras y corruptas.

Toda nuestra solidaridad con la familia de Ramon Choc Sacrab y el Comité Campesino del Altiplano de quien es miembro.

Guatemala, 1 de junio 2018.

Para ver el artículo publicado por diario La Hora presione aquí