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Pablo Monsanto es de la generación del continuum en la izquierda del país.

Helmer Velásquez

Dos personajes entretejidos con la historia. El primero: Alfonso Bauer Paiz; ya en la histórica altura, es parte de la iconografía revolucionaria de América Latina. Monsanto aún en los avatares y sobresaltos de la política guatemalteca. Bauer  siguió el camino del Estadista, siempre en puestos de responsabilidad de Estado; ya en Guatemala, Cuba, Chile o Nicaragua. Intentó mantenerse al margen de la lucha entre facciones de la Revolución guatemalteca. Se declaró unitario. Así me tocó conocerlo, caminando junto con la Población Desarraigada. Una de sus últimas tareas; luego llegó al Parlamento encabezando la lista de la izquierda y termino sus días produciendo conocimiento desde la Usac. Nunca renegó de la izquierda, la intuyo y vivió militante, unitaria, al servicio del pueblo. Encarnó la izquierda desde la Revolución de 1944 hasta los albores de este siglo.

Pablo Monsanto, es de la generación del continuum en la izquierda guatemalteca. En varias ocasiones Don ABP comentó conmigo –honor que tuve– sobre encuentros y desencuentros de orden político e ideológico tenidos con Monsanto, a lo largo de su vida, entre ellos los entretelones de su candidatura presidencial por el Frente Democrático Nueva Guatemala, que al final no se dio, como lo merecía ABP, otros relatos referían fugaces anécdotas y los desafíos del Reasentamiento de la Población Desarraigada; esta última cuestión entrecruzaba la vida de ambos personajes, obviamente,  en responsabilidades diferentes. Pablo Monsanto, a diferencia de Bauer Paiz ejerce  liderazgo político, con los odios rencores y admiración que este papel acarrea al personaje. Para el caso,  desde la guerra épica a tratos con militares que no “tenían las manos manchadas con sangre”. Del olimpo al fango dirían  críticos, incluso adláteres. Sin embargo, para el personaje un episodio más en la búsqueda de determinaciones políticas.


El objetivo de esta nota no son los personajes;  es hablar de la izquierda partidaria en Guatemala, inacabada aún en sus concepciones del siglo XXI, sigue siendo corriente inagotable de pensamiento y acción. Esperanza de cambio para los contingentes mayoritarios.  Por eso es interesante, conocer nuevas iniciativas desde este sector político; este es el caso del surgimiento de la Convergencia por la Revolución Democrática; al margen de los descalificadores de siempre, evidencia una izquierda viva, sustentada en el reencuentro entre izquierda –Partido– y Movimientos Sociales. La “otra izquierda”  la que propone a Yuri Melini –excelente candidato presidencial– trajo frescura al viejo Partido. La debilidad de ambas su desunión. Es obvio sin embargo, que personajes y propuestas confirman un continuum de una izquierda  que construye futuro.


Para ver la edición digital de El Periódico presione el siguiente enlace:

http://www.elperiodico.com.gt/es/20141023/opinion/3734/De-Alfonso-Bauer-Paiz%E2%80%A6-a-Pablo-Monsanto.htm

De alfonso

 

 

En alianza construimos democracia Social, Económica y  política.

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Para ver el video de la campaña de comunicación presione el siguiente enlacehttp://youtu.be/YXlOVDPfZVU

Para escuchar el audio de la campaña de comunicación presione el siguiente enlace: http://youtu.be/trHZOAUovRk

 

La inversión pública en agricultura.

Helmer Velásquez

Es ahora, en el marco del 41 periodo de sesiones del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA), cuando culminarán los debates sobre los denominados “Principios Para la Inversión Responsable en la Agricultura y los Sistemas Alimentarios” texto de aplicación voluntaria –en concordancia– con los últimos acuerdos de Naciones Unidas, aun y cuando a cuya base está una serie de normas internacionales de orden coercitivo para los Estados. El objetivo de estas Directrices es: “…fomentar la inversión responsable en la agricultura y los sistemas alimentarios que contribuya a la seguridad alimentaria y la nutrición y que, por tanto respalde la realización progresiva del derecho a una alimentación adecuada en el contexto de la seguridad alimentaria nacional”. Se trata de una guía, para gobiernos y sociedades a la hora de definir leyes y política pública atingente a inversiones rurales. El texto final, cuya aprobación se prevé en este cónclave, es criticado desde los Movimientos Sociales por no “proscribir” los daños directos y colaterales que la inversión privada ocasiona en los territorios indígenas y rurales, verbigracia: acaparamiento de tierras y agua.


En cuerda separada, se argumenta que el texto no fija exigencia alguna para incrementar la inversión pública en el campo, ni alude al papel Rector del Estado en la materia, tampoco señala los efectos negativos que el comercio “libre” ocasiona a los pequeños productores; el Foro Internacional de Plataformas Nacionales de ONG (FIP) conformado por 80 plataformas de ONG de Desarrollo; comparte el criterio sobre la poca contundencia del documento en los apartados señalados; valora la parte declarativa. Es decir, la intencionalidad política del CSA, por fijar parámetros racionales a la inversión en los territorios campesino/indígenas. Sin embargo, es firme en reclamar –un piso– equivalente al 13 por ciento del presupuesto público, para la Agricultura de los pequeños productores.


Trayendo el debate a Guatemala, bajo la premisa de que sin soberanía alimentaria nutricional, el desarrollo sostenible es una quimera –pero no del diente a la propaganda como el gobierno nacional–, más bien como lo conciben las organizaciones indígenas y campesinas: movilizando recursos financieros, humanos, institucionales y productivos, con el fin de dinamizar un modelo agroecológico que ubique al ser humano como su objetivo central. Esto no significa, como pregona el agro negocios, que iremos a la pobreza. Por el contrario ahorraremos divisas; esto al no importar insumos –como ahora– dedicando aquellos recursos a una agricultura alimentaria inocua, en donde el fertilizante químico irá quedando como un mal recuerdo en nuestra historia productiva. Aún tenemos tiempo.


Para ver la edición digital de El Periódico presione el siguiente enlace:

 http://www.elperiodico.com.gt/es/20141016/opinion/3407/Un-mundo-sin-hambre.htm

Un mundo_sin_hambre

 

 

Los recientes hechos políticos vinculados a la Ley del Sistema de Desarrollo Rural integral, la masacre en San Juan Sacatepéquez, la impunidad con que se acaparan las tierras en el norte del país, la deslegitimación que se pretende hacer de la Dirigencia Social –particularmente- del Comité de Unidad Campesina y uno de sus dirigentes: Daniel Pascual Hernández; que sumados a la violencia y corrupción que envuelve a la élite política y militar del país, configuran, una creciente amenaza a la construcción democrática de la nación. Es por ello y dada la gravedad de la situación que desde CONGCOOP manifestamos:

1º. Nuestro absoluto reconocimiento, respaldo y solidaridad con el Comité de Unidad Campesina –CUC- y uno de sus dirigentes: Daniel Pascual Hernández. Reconocemos en esta organización su tradición organizativa en el campo y enormes aportes a la construcción de la paz, la defensa de los derechos laborales, elevación del salario mínimo del trabajador agrícola y la utilización de mecanismos democráticos para expresar sus reivindicaciones; así por ejemplo su aporte: a la Ley del Sistema Nacional de Desarrollo Rural, Ley de Seguridad Alimentaria y Nutricional, Ley de Nacionalidades Indígenas –entre otras- y haber facilitado el acceso y/o regularización de la tierra a más de diez mil personas, que ahora poseen un empleo productivo.
2º. Reiteramos nuestra exigencia, para que el gobierno de la República intervenga –hasta ahora ha sido omiso- para frenar el acelerado acaparamiento de tierras, que con la finalidad de sembrar palma aceitera se produce en el norte del país, esto en abierta contradicción con las “Directrices Voluntarias para la Gobernanza de la Tierra, el Agua y el bosque”. Acuerdo Internacional del cual el país es suscriptor. Este acaparamiento de tierra ocasiona: depredación boscosa, contaminación de ríos y su ilegal desvío. Estos fundos evaden el pago cabal del Impuesto Único sobre Inmuebles, además de gozar de privilegios fiscales. Es urgente un ordenamiento territorial que asegure: producción de alimentos, tierras de cultivo campesino, salvaguarda de fuentes de agua y áreas protegidas éstas de día en día son invadidas por este cultivo, sin que autoridad alguna intervenga, para detenerlo.
3º. Nos sumamos a las voces ciudadanas que exigen un sistema de justicia independiente e imparcial, lo cual no se podrá garantizar, sin jueces –hombres y mujeres- probos y capaces de administrar justicia más allá de las presiones de políticos, militares o empresarios del agro.
4º. Urgimos al Congreso de la República a aprobar de urgencia nacional la Iniciativa de Ley 4084 Ley del Sistema de Desarrollo Rural Integral, tantas veces postergada por intereses ajenos al Congreso de la Republica. Están ustedes concernidos –Diputados- a honrar los compromisos asumidos por los Jefes de Bancada de –la mayoría- de partidos políticos representados en el Parlamento de conocer y aprobar esta iniciativa de urgencia nacional. 
Guatemala octubre 2014 

COORDINACIÓN DE ONG Y COOPERATIVAS 
–CONGCOOP-

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Un remezón inesperado a las elites.

Helmer Velásquez

Renunciar a una Magistratura y a las canonjías que le son inherentes, es una cuestión de principios, entereza, inteligencia y una profesión de fe, en que es aún posible cambiar la administración de justicia. Se trata del sacrificio personal en razón del bien social. Del asunto se harán seguramente muchas interpretaciones, en mi caso devino en asombro, en tanto una actitud digna, poco frecuente en la sociedad de hoy y no visto –en décadas– en el foro de los Abogados. Y segundo porque se trata de una cuestión de Estado; la historia de la elección de Magistrados nunca será la misma, los togados electores habrán sentido en su rostro el calor que produce la vergüenza del deber incumplido; los diputados difícil que sientan pena alguna, han desterrado de su catálogo el concepto. Cuando toda la sociedad empezaba a conformarse, un núcleo valiente de juristas, todas ellas mujeres, colocan en la vitrina de la vergüenza, a los responsables del amaño. Postuladores y electores.

El Constitucional se ha avenido a que el asunto fue legal, nada extraño, se les perdió el respeto. Estarán prestos a participar de la elegante recepción de investidura. La Fiscal exige que presenten denuncias; debería investigar de oficio, son tantas las voces. Coincidentemente los de la postuladora exigen pruebas, están seguros, saben que el asunto fue “legalmente” bien hecho. Cómo probar los arreglos políticos y las negociaciones opacas, solo queda el vox pópuli. Lo que no pueden ocultar y soslayan la respuesta, es la razón de no haber propuesto a aquellos con las mejores notas y que en el ejercicio como jueces o Magistrados, han demostrado, capacidad imparcialidad e independencia. Cómo justifican haber postulado a una mayoría sin experiencia judicial, quizá por “llevaderos,” aquellos capaces de hacer entuertos a los pobres, a los sin poder; siempre y cuando sus actos –disfrazados de resolución judicial– beneficien elites políticas, económicas y militares, estas que llevan la ética en los talones y saben compensar al “buen” juzgador.

La fresca voz de la Magistrada y colegas, sencilla y directa, dejó con la toga a media pierna a postuladores, electores y electos, todos con humildad deben reconocer que se equivocaron, con amaño no se construye. Las juezas Yassmín Barrios, Claudia Escobar, Patricia Gámez, Ina Girón y Ana Vilma Díaz Lemus, la fiscal Claudia Paz y Paz, Nineth Montenegro, Rosalina Tuyuc, Rigoberta Menchú, todas valerosas constructoras de una Nueva Sociedad: sin privilegios, con justicia y democracia; su voz se multiplicará, son ustedes artífices del cambio.


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http://www.elperiodico.com.gt/es/20141009/opinion/3065/C%C3%A1tedra-de-%C3%A9tica-y-democracia.htm

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